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viernes, 19 de enero de 2018

COMPARACIÓN DEL TRATAMIENTO FARMACOLOGICO (TF) FRENTE AL NO FARMACOLOGICO (TNF) Y COMBINADO (TC) EN DEMENCIA.

autor: Silvia Marín Prádenas 
(psicólogo, máster en neuropsicología, doctoranda)

De acuerdo a las diferentes investigaciones realizadas en demencia por la comunidad científica, principalmente en la Enfermedad de Alzheimer (EA) por su elevada prevalencia e incidencia,  han mostrado que el rendimiento cognitivo en personas que padecen esta terrible enfermedad decae continuamente, y  el intento por encontrar una cura, ha llevado a analizar las diferentes terapias tanto farmacológicas como no farmacológicas llegando a la conclusión en la mayoría de los estudios que los fármacos  ayudan pero solo en las primera fases de la enfermedad como en el caso de EA.  Aunque se ha demostrado que las terapias en rehabilitación cognitiva conductual han logrado mejores resultados que los fármacos, aún  siguen siendo estos últimos la primera elección por parte de la comunidad médica - psiquiátrica dejando de lado el factor humano.  Aún cuesta ponerse en la piel del paciente y de sus cuidador/a, el sufrimiento que genera la propia enfermedad y esto sumado a los efectos secundarios que ejercen los fármacos, agravan aún más la situación. 

Por esta razón, se está poniendo cada vez más énfasis en la efectividad de las diferentes terapias y para ello  la medición del rendimiento cognitivo es  esencial en  todos los estudios analizados que aplican intervención  tanto en la forma independiente de Tratamiento Farmacológico (TF)  y Tratamiento no farmacológico (TNF) como en la terapia combinada (TC), cuyo finalidad es estudiar la mejora del sistema cognitivo.

Se puede decir que los instrumentos de medición neuropsicológicos  más utilizados son: el MiniExamen del Estado Mental (MMSE), la subescala cognitiva de la Escala de Evaluación de Alzheimer (ADAS-cog), Foward and Backward Digit Span from Wechsler Memory Revised Scale (WMS-R), Trail Making Test (TMT), entre otros.

Tratamiento Farmacológico (TF):

Siguiendo esta línea, en el estudio de Requena (2003) se llevaron a cabo dos estudios con enfermos de Alzheimer,  en el estudio I los resultados del grupo que sólo recibió TF y del grupo que no recibió ningún tratamiento son parecidos, en ambos la diferencia de medias pre y post-tratamiento en el MMSE es más baja, con un ligero aumento de la desviación.  Así como también  en las medidas pre y post del ADAS-cog se observó un aumento en la desviación,  lo cual indica un empeoramiento en el rendimiento cognitivo, siendo más acusado en el grupo que no recibe ningún tratamiento.  Por otro lado en  el estudio II se seleccionaron los sujetos en función del deterioro global que se presenta en la escala FAST. En los dos grupos que sólo recibieron TF, uno con un nivel en el FAST entre I y III y el otro con niveles entre IV y VII, los resultados de la diferencia de medias pre y post-tratamiento en el MMSE decaen con un leve aumento en la desviación.  Así mismo las puntuaciones pre y post en el ADAS-cog se observa un aumento de la desviación. Estos datos señalan un leve empeoramiento en el rendimiento cognitivo en el grupo menos deteriorado y un declive apreciable en el grupo de enfermedad más avanzada  (Ver tabla 1 y 2)

Tabla 1

Estudio I
                                                               MMSE PRE   MMSE POST     ADAS-cog  PRE    ADAS-cog POST

Tratamiento farmacológico Media   21,17                17,80                     29,77                  36,67
                                                      DT           7,56                   7,59                    12,52                  16,21

Grupo sin tratamiento         Media   28,55                 25,50                    13,20                   17,80
                                                      DT         2,33                    3,07                      6,20                      9,08





Tabla 2

Estudio II                                     MMSE PRE   MMSE POST     ADAS-cog  PRE    ADAS-cog POST
TF con FAST de I a III        Media  27,25                   23,81                   21,19                   25,19
                                                 DT          3,22                      3,31                     7,91                   10,46

TF con FAST de IV a VII    Media   14,21                   10,93                   39,57                  49,14
                                                 DT           4,15                      4,53                     9,12                   11,49



En otro estudio efectuado por  Requena et al. (2004) analizaron un  grupo de personas con EA que sólo recibió TF presentó déficit cognitivo en las puntuaciones obtenidas en la segunda evaluación, MMSE (t = 6,90, d.f. = 29, p < 0.001) y ADAS-cog (t = -5.59, d.f. = 29, p < 0,001). Ocurre lo mismo en el grupo que no recibió ningún tratamiento, el cual empeoró en todas las medidas cognitivas, MMSE (t = 6,30, d.f. = 17, p < 0.001) y ADAS-cog (t = -7.47, d.f. = 17, p < 0,001).

Por otro lado, en el  estudio de Molinuevo et al. (2011) se evaluaron los resultados cognitivos del tratamiento de DPZ en pacientes con la EA leve (MMSE ≥ 21) y moderada (MMSE < 21). Los resultados medidos a través del MMSE y el TAM se mantienen estables a lo largo de 6 meses. El efecto beneficioso del TF es mayor para el grupo con EA leve (p = 0,0401) que para el grupo con EA moderada, el cual significa que el TF es más beneficioso cuando se aplica al principio de la enfermedad que durante el curso de la misma.

Tratamiento no farmacológico (TNF):

En una revisión de Olazarán et al. (2010) se aprecia cómo el entrenamiento de las capacidades cognitivas específicas en grupos pequeños  originaron una recuperación específica de las capacidades cognitivas. Los estudios de Günther et al. (1991) y Zarit et al. (1982) demostraron mejora verbal y aprendizaje visual después de entrenar estrategias de memoria a un grupo de pacientes con EA. Quayhagen et al. (2000) evidenciaron efectos positivos sobre la cognición cuando el entrenamiento cognitivo en sesiones individuales se realizó en casa por el cuidador.  Spector et al. (2003) señalan que en las sesiones de grupo de estimulación cognitiva se produjeron mejoras significativas en las medidas de la atención, la memoria, la orientación, el lenguaje y la cognición general. La estimulación cognitiva acompañada con otros componentes, como la relajación, produjo beneficios en la cognición general.

Tratamiento combinado (TC):

También,  la intervención combinada de TF y TNF genera resultados beneficiosos en el rendimiento cognitivo de los pacientes con EA en fase leve, como se puede comprobar en las siguientes investigaciones:

En el estudio de Rozzini et al. (2007) se aprecia como los sujetos con Deterioro Cognitivo Leve (DCL) que no recibieron tratamiento  su estado cognitivo, funcional y conductual se mantuvo después de un año, mientras que el grupo tratado con entrenamiento neurocognitivo (TNP) y ACIs mejoró en dominios  como la memoria episódica (historia breve 7.5 ± 2.6 vs 11,0 ± 3,5; p < 0,01), el razonamiento abstracto (matrices coloreadas de Raven 24,2 ± 3,1 vs 26,6 ± 4,2; p < 0,02) y en los trastornos del comportamiento (NPI 18,7 ± 7,9 vs 10,7 ± 7,0; p < 0,016). De acuerdo a estos datos se deduce que  el TC  conduce a una recuperación en  el rendimiento cognitivo en pacientes con DCL.

En la tesis de Requena (2003) se llevaron a cabo dos estudios, los resultados del estudio I en el grupo que recibió TC (DPZ y estimulación cognitiva) y en el grupo que sólo recibió estimulación cognitiva son parecidos, en ambos grupos la diferencia de medias pre y post-tratamiento en el MMSE sube, manteniéndose los datos agrupados en valores más altos. Así mismo, las puntuaciones pre y post en el ADAS-cog bajan, con un ligero descenso de la desviación, por lo que se agrupan en valores más bajos. Estos datos muestran un claro progreso en el rendimiento cognitivo, siendo más marcado en el grupo que recibió TC. (Ver Tabla 3).


Tabla 3

Estudio I                                                MMSE PRE   MMSE POST     ADAS-cog  PRE    ADAS-cog POST

Tratamiento combinado       Media   22,95                   24,45                   23,95                   17,55
                                                      DT          5,01                       5,42                   10,34                     9,53

Estimulación cognitiva        Media   19,44                   21,89                   32,50                   28,56
                                                    DT            8,18                     7,93                   18,28                   21,02



En el estudio II, los resultados de los dos grupos que recibieron TC, uno con un nivel en el FAST entre I y III y el otro con niveles entre IV y VII, muestran cómo la diferencia de medias pre y post-tratamiento en el MMSE sube. Del mismo modo, las medias pre y post del ADAS-cog bajan, agrupándose en valores más bajos. Estos datos muestran una mejora en el desempeño cognitivo en ambos grupos, siendo más notable en el grupo con menor deterioro. (Ver Tabla 4).

Tabla 4


Estudio II                                        MMSE PRE   MMSE POST     ADAS-cog  PRE    ADAS-cog POST


TC con FAST de I a III          Media   25,36                 27,07                    19,07                           12,93
                                                    DT          3,73                   3,69                       6,23                            3,08

TC con FAST de IV a VII     Media    17,33                18,33                     35,33                          28,33
                                                  DT            2,25                   3,50                       9,14                          11,02



En el estudio realizado por Bottino et al. (2005) observaron cambios significativos en el grupo de sujetos con EA leve que recibieron TC de rivastigmina más rehabilitación cognitiva y apoyo a los cuidadores. Los sujetos mejoraron en el MMSE (p = 0.047), en la prueba de retención 19 de dígitos hacia atrás (p = 0,018) y en el ADAS-Cog. Este grupo también obtuvo rendimiento ligeramente mejor en la atención (WMS-R y TMT-A), la memoria (FOME), el lenguaje (BNT) y el cociente intelectual estimado, en comparación con el grupo control que sólo recibió TF.

Esta misma variable Orientación a la Realidad (OR)  analizada por Onder et al. (2005) observaron que parece tener un efecto beneficioso sobre la cognición. En el grupo de TC (DPZ más OR) la puntuación en el MMSE mostró una leve mejoría (0,2 puntos, s.e.=0,4) en comparación con la disminución de 1,1 puntos (s.e. = 0,4) en el grupo control (p=0,02) que sólo recibió DPZ. Del mismo modo, la puntuación en el ADAS-cog mejoró en 0,4 puntos (s.e=0,8) en el grupo de TC y disminuyó en 2,5 puntos (s.e.=0,8) en el grupo control (p = 0,01).

Así mismo, Giordano et al. (2010) emplearon  la   OR intensiva y reactivación física en pacientes con EA leve, durante 3 semanas, que habían iniciado tratamiento con DPZ. Los resultados mostraron, que el grupo que recibió TC (OR diaria y reactivación física con el cuidador) aumentó en el MMSE (de M de 17,1 ± 0,6 a 19,6 ± 0,3) al final del tiempo de rehabilitación (T = 21 días). No hubo cambios significativos en el MMSE en el grupo de pacientes tratados sólo con TF. El ADAS-cog también mostró una significativa mejoría en el grupo TC (de M de 41,1 ± 1,4 a 31,6 ± 1.2) al finalizar el programa de formación (p < 0,001), hubo una tendencia a la mejoría del ADAS-cog en el grupo control que no alcanzó significación estadística (p = 0,23). Las puntuaciones en el Programa Integrado de Psicoestimulación (PPT) aumentaron significativamente después de la TC al final del período de formación (p < 0,001), en el grupo control sólo el PPT aumentó significativamente (p < 0,001).

Finalmente podemos concluir que la TF es útil en la primera fase de la EA ya que estabiliza el déficit cognitivo, como se observa en el estudio de Molinuevo et al. (2011), pero no origina mejoras significativas de la enfermedad. Las TNFs aplicadas de forma independiente producen mayor beneficio que la no aplicación de ningún tratamiento. Así mismo produce mejores resultados que la aplicación sólo del fármaco, como se puede observar en los estudios llevados a cabo en la tesis de Requena (2003). Sin embargo, los efectos más reveladores se pueden percibir en los resultados del TC, que es mucho más efectiva en los diferentes fases de la enfermedad, siendo de especial importancia al comienzo de la misma. La combinación de tratamiento produce consolidación en  la  mejora del déficit y del rendimiento cognitivo, como se ha podido comprobar a través de la aplicación de pruebas como el MMSE y el ADAS-cog, etc.



BIBLIOGRAFIA:

Bottino C., Carvalho I. A. M., Alvarez A. M. M. A., Avila R., Zukauskas P. R., Bustamante S. E. Z., & Camargo C. (2005) Cognitive rehabilitation combined with drug treatment in alzheimer's disease patients: A pilot study. Clinical Rehabilitation; 19: 861-869


Giordano M, Dominguez L, Vitrano T, Curatolo M, Ferlisi A, Prima A, Belvedere M. & Barbagallo M. (2010) Combination of intensive cognitive rehabilitation and donepezil therapy in Alzheimer’s disease (AD). Archives of Gerontology and Geriatrics 51; 245–249

Günther V, Fuchs D, Schett P, Meise U. & Rhomberg HP. (1991) Kognitives Training bei organischem Psychosyndrom (Cognitive training in psycho-organic syndromes). Dtsch Med Wochenschr; 116: 846–851.

Molinuevo J. L, Berthier M.L. & Rami L. (2011) Donepezil provides greater benefits in mild compared to moderate Alzheimer’s disease: Implications for early diagnosis and treatment. Archives of Gerontology and Geriatrics 52; 18– 22.

Olazarán J, Reisberg B, Clare L, Cruz I, Peña-Casanova J, del Ser T, Woods B, Beck C, Auer S, Lai C, Spector A, Fazio S, Bond J, Kivipelto M, Brodaty H, Rojo J.M, Collins H, Teri L, Mittelman M, Orrell M, Feldman H, Muñiz R. (2010) Nonpharmacological Therapies in Alzheimer’s Disease: A Systematic Review of Efficacy. Dement Geriatr Cogn Disord; 30:161–17.

Onder G, Zanetti O, Giacobini E, Frisoni G, Bartorelli L, Carbone G, Lambertucci P, Silveri M.C. & Bernabei R. (2005) Reality orientation therapy combined with cholinesterase inhibitors in Alzheimer's disease: randomised controlled trial. BJP, 187:450-455


Quayhagen MP, Quayhagen M, Corbeil RR, Hendrix RC, Jackson JE, Snyder L, et al. (2000) Coping with dementia: evaluation of four nonpharmacologic interventions. Int Psychogeriatr; 12: 249–265.

Requena C. (2003) Estudio sobre los efectos del tratamiento combinado (fármaco y estimulación cognitiva) en la recuperación de las funciones cognitivas en la enfermedad de Alzheimer. Madrid. Memoria para optar a grado de doctor



Requena C., López lbor M. I., Maestú F., Campo P., López lbor J. J., & Ortiz T. (2004) Effects of cholinergic drugs and cognitive training on dementia. Dementia and Geriatric Cognitive Disorders; 18(1), 50-54. doi:http://dx.doi.org/10.1159/000077735.

Rozzini L, Costardi D, Vicini-Chilovi B, Franzoni S, Trabucchi M. & Padovani A. (2007) Efficacy of cognitive rehabilitation in patients with mild cognitive impairment treated with cholinesterase inhibitors. Int J Geriatr Psychiatry; 22: 356–360. Recuperado de www.interscience.wiley.com DOI: 10.1002/gps.16811.

Spector A, Thorgrimsen L, Woods B, Royan L, Davies S, Butterworth M. & Orrell M. (2003) Efficacy of an evidence-based cognitive stimulation therapy programme for people with dementia: Randomised controlled trial. Br Journal of Psychiatry; 183: 248–254

Zarit SH, Zarit JM. & Reever KE. (1982) Memory training for severe memory loss: effects on senile dementia patients and their caregivers. Gerontologist; 22: 373–377.




viernes, 21 de enero de 2011

El mito de la cura química - El modelo centrado en el medicamento



Una lectora de nuestra “bitácora” nos ha remitido la traducción efectuada por ella de los dos últimos capítulos (capítulos 13 y 14) de uno de los “libros interesantes” que indicábamos el 15-12-10

The Myth of the Chemical Cure, A Critique of Psychiatric Drug Treatment, de Joanna Moncrieff. 2008, (ISBN: 13: 978–0–230–57431–1)

Estos comentarios me llevan a recomendar otro "libro interesante", Modelos de locura, aproximaciones psicológicas, sociales y biológicas de la esquizofrenia, de Read J, Mosher LR, y Bentall LP.

Si queremos hacer un uso racional y eficiente de los psicofármacos, es decir, maximizar el beneficio y minimizar el daño que estos producen al utilizarlos, debemos conocer que es lo que realmente ofrecen ..... , cómo se ha obtenido la información, así como que ideas y conceptos subyacentes implican.

La autora de la traducción, Marisa Campos, no es una profesional de la salud, me ha dicho que la califique como “una madre comprometida”. Los capítulos citados constituyen las dos entradas que siguen. Marisa, gracias por tu aportación.


Emilio Pol Yanguas

jueves, 18 de marzo de 2010

Mejor dejar solo con antipsicótico depot

SMP es un varón, de 33 años, que está diagnosticado de esquizofrenia paranoide, desde los 16-17 años, con síntomas positivos de alteraciones del pensamiento y perjuicios, sobre su familia, con un cuadro delirante y posiblemente alucinatorio, debido a esto ingresa por primera vez en el centro Dr.E en Junio del 93.
Es el segundo de cinco hermanos, reside con sus padres y hermanas pequeñas. La madre del paciente es oligofrénica leve. El padre no comprende la enfermedad del paciente y lo trata de vago (Al principio de la enfermedad es el padre el que saca al paciente del centro pues cree que no esta enfermo).
Con la evolución de la enfermedad, el paciente comenzó a ponerse agresivo con la familia, al principio con agresiones verbales y amenazas (amenaza con prender fuego a la casa en 1999) que empeoraron, empezando a destrozar el mobiliario (la madre cuenta que le destroza la casa con un cuchillo 1993) llegando hasta la agresión física a su familia (intenta clavarle un tenedor a su hermana y a su madre le lanza una navaja 98).
El paciente niega la patología, desde un principio, debido a esto no quiere tomar el tratamiento ni ir al médico. En la actualidad sigue sin tener conciencia de la enfermedad, en la mayoría de los ingresos que ha sufrido han sido motivados por una descompensación producida, seguramente, por un abandono de la medicación (tras las altas toma la medicación oral durante un periodo corto y después la abandona, aunque la medicación inyectable suele mantenerla)
El paciente se mantiene desde el comienzo de la enfermedad descompensado, agravando sus síntomas con el consumo de tóxicos (THC, cocaína, abuso de sedantes, alcohol, …).
El ingreso actual se debe a un respiro familiar. Estaba aumentando la tensión familiar, viviendo en una situación de hostilidad que no favorece al paciente, mostrando también alteraciones del sueño e inquietud. El objetivo del ingreso es reducir el estrés producido por la situación familiar, esperando una mejora de los síntomas, una mayor adaptación tanto del paciente como de la familia de la enfermedad (tanto la familia como el paciente acuden a talleres de psicoeducación).

Durante la enfermedad el paciente ha llevado distintos tratamientos antipsicóticos (Haloperidol, Risperdal, Sinogan, Modecate…) y ansiolíticos-sedantes (benzodiacepinas, …), no demostrando ser efectivas. Aunque esta falta de respuesta puede ser debida los repetidos abandonos del tratamiento.

Tratamiento actual: ZYPREXA 10 mg 0-0-1, RIVOTRIL 0.5 mg 2-2-2, DEPAKINE 500 mg CRONO 2-1-2; AKINETON 1-0-0; MODECATE 1/14 días (Último: 23-02-10, Próximo 10-03-10), HALCIÓN 0.125 0-0-0-1

El 25-02-10 se le hace una entrevista al paciente cuyo objetivo principal es encontrar la razón por la que en ciertos momentos de su enfermedad no se ha tomado la medicación, para ello además le pasamos la escala ask-12; también hablamos con él de otros aspectos como son el trabajo, los estudios, su familia, las relaciones sentimentales…Su aspecto es un poco descuidado; durante la entrevista el paciente se muestra intranquilo (no para de moverse), incoherente, introduce en la conversación neologismos; tiene un deterioro cognitivo apreciable ya que tiene problemas para realizar operaciones sencillas; al principio lo encontramos algo introvertido, es más al final de la entrevista nos comenta que al principio “le hemos dado miedo”, pero después va “perdiendo el miedo” mostrándose dicharachero y bromista, .
Cuando le preguntamos algo, a veces mezcla temas, por ejemplo le preguntamos por sus amigos y dice que “amigos solo saludarlos, 2 o 3” y termina hablando del trabajo “yo es que le pido trabajo, he ido a un montón de obras y no me dan trabajo”, insistiendo más en el trabajo que en el tema de la amistad. Volvemos a insistir en el tema de los amigos y dice que “que no sale mucho con los amigos, a veces los invita para hablar con ellos” y cuando le preguntamos si es él quien siempre paga dice que no “que a veces le invitan a él”. De lo que nos cuenta sobre las relaciones sociales nos hace pensar que es escasa y de mala calidad, ya que además nos comenta que le recomendaron venir a este centro y así alejarse un poco del mal ambiente de su barrio.
En cuanto a las drogas, comenta que “no he fumado muchos porros, pero ahora no fumaría; te enciega, te dan muchas ganas de comer…” y dice que las peleas con su familia no es por los porros si no cuando le da hambre por los porros ya que es insistente con su familia para que le den comida. Dice que “los porros no me sientan mal, me hacen simpático”, da muchas vueltas para explicar lo que siente cuando fuma, dice “estar burlón, pero para sí mismo…”. Además comenta que cuando fuma y juega con su sobrino los problemas (matemáticos) los resuelve rápido; se entretiene en dar detalles sin importancia, hace lo mismo que cuando juega con él, dibuja y se pone hacer una suma sencilla, le cuesta hacerla. Después se contradice, primero dice que no consume, pero luego comenta que “casi controlo los porros, no me hacen nada” después afirma que “…no me hacen bien”. También refiere haber fumado cocaína, pero dice que de eso hace mucho tiempo; en cambio se vuelve a contradecir cuando hablando de una pareja que parece haber tenido hace poco tiempo comenta que la chica consumía y que estando con ella, les engañaron porque fueron a conseguir cocaína, pero le dieron “una piedra”, también que otra vez había comprado papelinas para fumar. Al parecer sigue consumiendo.
Respecto a las relaciones sentimentales, dice “he tenido un montón de novias, dos o tres” pero que en realidad ellas no le querían, que estaban con él por interés. Tiene expectativas de tener una pareja, ya que dice: “un hombre no puede estar solo”.
Hablando de la medicación nos dijo que se la tomaba siempre, pero en ocasiones a mi madres se le olvida dármelas y luego me busca en el CRIS o en la calle, eso no me gusta;…., también pasa que a veces tiro las pastillas, hago como que las tomo y luego las tiro. Al preguntarle por qué la tiraba nos contesta: “la medicación me hincha, cuando me arto de la medicación la tiro, pero sólo algunas pastillas que llevo años y años tomándola y me hincha…” el nos pregunta por qué le pasa eso. Parece no darle importancia a la toma de medicación de ahí su incumplimiento. Dice que con los inyectables no hay problemas y le gustaría más una toma al día por la noche en un frasco con toda la medicación. Además hizo una mención particular a Depakine del cual comenta que no sabe para que sirve, que se lo dan a todo el mundo, “me lo habéis dado porque habéis querido”. También dice: “igual que me han ayudado a mi, ayudo a los demás y si un amigo me ha pedido un Trankimazin en la calle se lo he dado” “yo con todo lo que se llama pastillas me he liado y he tomado 40, 50 de golpe me puse malo y me tuvieron que llevar al hospital” dice que parte de la medicación no le hace efecto.

Por último le pasamos la escala ask-12: Los resultados de la escala ASK-12 están bastante sesgados, esta escala la rellenamos delante del paciente, y el paciente la tomó como un examen y no quería equivocarse, esta escala ya la había realizado con anterioridad, y había contestado todo muy de acuerdo, aunque después de la entrevista con el paciente no parece que pueda tener una adherencia favorable al tratamiento, teniendo mucho riesgo de abandono del tratamiento oral.
Posteriormente le realizamos una evaluación con la escala BPRS, para comprobar su evolución, dando una puntuación de 26 (“trastorno grave”). Los síntomas más destacables en este paciente son la incoherencia y los trastornos del pensamiento, estado durante todo el tiempo inquieto, observándose desorganizado.
Valoramos al paciente con la Escala Pronostica para la Esquizofrenia de Strauss y Carpenter, obteniendo una puntuación de 24 sobre 76 puntos posibles, este resultado nos da una idea de que el pronóstico de recuperación del paciente no es bueno.

Escala Breve de Evaluación Psiquiátrica –BPRS-, 1 de marzo 2010
1. Preocupación somática 1
2. Ansiedad psíquica 2
3. Barreras emocionales 1
4. Desorganización conceptual (incoherencia) 4
5. Autodesprecio y sentimientos de culpa 2
6. Ansiedad somática 3
7. Alteraciones motoras específicas 0
8. Autoestima exagerada 1
9. Humor depresivo 0
10. Hostilidad 1
11. Suspicacia 2
12. Alucinaciones 0
13. Enlentecimiento motor 0
14. Falta de cooperación 0
15. Trastornos del pensamiento 4
16. Embotamiento o trastornos afectivos 2
17. Agitación psicomotriz 3
18. desorientación y confusión 0
TOTAL 26

Recomendamos:
1º) Insistir en las actividades psicoeducativas y psicosociales que actualmente se está llevando a cabo tanto con el sujeto como con la familia. De especial importancia parece el apoyo a la familia para que controle los problemas creados por las conducta de Santiago. Un trabajo de apoyo y aprendizaje de la familia (también del paciente), constante, para aprender a manejar la enfermedad y ser capaces de controlar al paciente, puede ser la manera más efectiva de conseguir una estabilidad relativa en el paciente.
2º) La simplificación del tratamiento, intentando un tratamiento depot, únicamente, ya que el tratamiento oral no parece mantenerlo, disminuyendo la dosis y administrándolas en periodos menores (es decir, en vez de Modecate 1/14días, cambiarlo a Modecate ½/ 7 días), y si fueran necesarios los tranquilizantes evitar pautar aquellos con los que se pueda comercializar (por el historial de tráfico de fármacos del paciente, evitando así también malas influencias que lo derivan al consumo de drogas). (1/2 ampolla de flufenazina decanoato cada 7 días = 1,8 DDD)
3º) Si al cabo de 8 semanas de tratamiento asegurado, no se lograra una mejoría clínica significativa, manifestada por una reducción de la sintomatología (desorganización conceptual y trastorno del pensamiento fundamentalmente), se podría ensayar con otro antipsicótico de una familia química diferente, (que si se desea que sea depot, puede ser: zuclopentixol decanoato (200mg/semanal) , o pipotiazina palmitato 100mg= 4ml (Lonseren) c/14 días, o risperidona en esferas de liberación sostenida 37,5 mg c/14 días).
Fecha: 01/03/10


Con fecha 17/03/2010, el paciente es dado de alta del Centro Dr. Esquerdo. La medicación en este momento es: olanzapina oral 10 mg, flufenazina decanoato 25mg IM c/14 días, valproato oral 3,5g/día, clonazepam 3mg/día, triazolam 0,125mg antes de dormir. Se ha eliminado el biperideno. Pero s eha incrementado la dosis de valproato. En las últimas conversaciones con Santiago, este habla espontáneamente de que el tomar drogas le ha causado daño, y esto tiene que ver con el empeoramiento de su enfermedad, pero la impresion global es que sigue practicamente igual en relación al discurso desorganizado y el pensamiento trastornado.

Las benzodiazepinas y el componente antihistamínico y anticolinergico de olanzapina pueden estar contribueyendo al pensamiento y discurso desorganizado que muestra que presenta SMP.

Fdo:

Emilio Pol Yanguas
Dr. en Farmacia
Especialista en Farmacia Hospitalaria
Colegiado: 61/3

Mari Carmen Bernal Soriano
Eva V. Peinado Pastor
Estudiantes de Farmacia, 5º curso.

Acido Valproico - Lupus - Hidroxicloroquina - Psicosis: Un posible caso de cascada de prescripción médica y una actuación clínica desde la Deprescripción

Autor :   Álvaro Blanco Marqués (Estudiante último curso del Grado de Farmacia (UMH) Tutor: Dr. Francisco Martinez Granados ÁCIDO VALPROIC...