jueves, 3 de mayo de 2012

Episodios maníacos relacionados con la administración de antihipertensivos

J.J. es un varon de 47 años, con diagnóstico de esquizofrenia desde hace 25 años, tratado con risperidona de forma razonablemente satisfactoria. Padece tambien hipertensión, diagnosticada hace  4 meses, por lo que se inició tratamiento antihipertensivo con captorilo. Hace un mes que su conducta esta siendo manifiestamente anormal y diferente de´las que manifestaba en reagudizaciones previas de su cuadro esquizofrenico, y que consisten fundamentalmente con actitudes demandanes, de hiperactividad y tendencia la discusion con otros, que el psiquiatra califica como maniformes, Comenta que recuerda haber leido la que captoprilo puede inducir cuadros maícos, y solicita conformación bibliográfica al servicio de farmacia.

En una búsqueda realizada en Pubmed aparecen distintas revisiones que refirieren casos de alteraciones del humor e incluso aparición de episodios maníacos al emplear antihipertensivos. En los casos citados el antihipertensivos empleado era un inhibidor de la enzima conversora de angiotensina (IECA). No se encontró ningún caso que en el que se dieran con antagonistas de los receptores de angiotensina II (ARA II).

En uno de los casos, se describe a un hombre de 57 años sin antecedentes de enfermedad mental al que se le administra por primera vez un IECA (perindopril) para tratar la hipertensión recientemente diagnosticada 1 .A los 8 días de empezar el tratamiento el comenzó a mostrar los primeros signos de excitación hasta desembocar en un episodio de manía aguda. La asociación de dicho episodio con la administración del IECA parece pausible.

Muchos estudios abogan por el efecto antidepresivo de los IECAs como el captopril, y otros destacan el efecto positivo en el humor (euforia) de los IECAs con respecto a otros tratamientos antihipertensivos. Además, según su base farmacológica muchos IECAs lipofílicos atraviesan la barrera hematoencefálica penetrando en el SNC y activando receptores opioides produciendo un efecto positivo, lo que explicaría las oscilaciones del humor con los IECAs, y pondría de manifiesto el beneficio de los pacientes tratados con estos fármacos, aunque se deben realizar más estudios al respecto.

En otra revisión de fármacos que pueden inducir manía también se dice que el captopril probablemente tiene la capacidad de inducir manía2.

También se describe el caso de un hombre de 73 años con hipertensión y diabetes ingresado por un fallo cardíaco y con hemiparálisis debida a un accidente cerebro vascular3 .Esta comorbilidad supone que el paciente esté polimedicado, y entre los fármacos que utilizaba se encuentra el captopril. Este hombre tampoco tenía antecedentes de enfermedad mental ni abusaba de sustancias como el alcohol y las drogas. Diez días después de subirle la dosis de captopril de 12.5 a 37.5 mg la enfermeras dicen que este hombre se vuelve extremadamente hablador y está muy distraído en la terapia, no duerme de noche y sus temas de conversación son grandilocuentes. Se concluye que sufre un síntomas maníacos debidos al aumento de captopril. Se le retira el fármaco y le administra lorazepam para que cesen los síntomas maníacos. A los 5 días ya no presenta ningún síntoma.

Los estudios sugieren que captopril pueden producir aumento del humor. Otro caso descrito de episodio maníaco se dio tras la interrupción brusca de un tratamiento con pargylina y administración de captopril.

Estas reacciones maníacas debidas a fármacos antihipertensivos no deben confundirse con la propia enfermedad bipolar, ya que la asociación de litio con IECAs y ARA II aumenta la toxicidad de este antimaníaco. Los antihipertensivos aumentan la toxicidad porque producen hiperpotasemia y al competir en su eliminación con Li, se disminuye la eliminación del mismo.


1 Mesure G, Fallet A, Chevalier JF. Psychotropic effects of angiotensin-converting enzyme inhibitors: what are the arguments? Encephale. 1995; 21:609-14

2 Peet M, Peters S. Drug-induced mania. Drug Saf. 1995; 12:146-53.

 3Gajula RP, Berlin RM. Captopril-induced mania. Am J Psychiatry. 1993; 150:1429-30.


Hilda Ferrero Hidalgo y Ana Brotons Cantó,
Estudiantes de 5º año,
Facultad de Farmacia
Universidad Miguel Hernández

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